Javier Milei trata de minimizar la corrupción de sus funcionarios y la escasez monetaria de la gente

Por  Elías Almeyda Palma

El pasado lunes 27 de abril de 2026, Javier Milei brindó un mensaje en el marco de la cena anual de la Fundación Libertad, de la que participó también Mauricio Macri. En su declaración, el presidente libertario habló de los salarios públicos y dejó el mensaje penoso de “Soy el único que no se modificó el sueldo desde que asumí”.

El presidente Javier Milei afirmó durante la cena anual de la Fundación Libertad que es el mandatario que menos gana de América Latina y el único integrante del Gobierno que no se aumentó el sueldo desde que asumió en diciembre de 2023. En ese contexto, sostuvo que el ajuste económico recayó sobre el sector público y señaló que, en términos reales, fue “al que peor le fue” dentro de la economía. Actualmente, su salario bruto mensual se mantiene en $4.066.018, mientras que el de la vicepresidenta Victoria Villarruel permanece congelado en $3.764.820,82 desde el inicio de la gestión.

Milei destacó que los ingresos del sector público son los únicos que “se están desplomando” y utilizó su caso como ejemplo para defender el ajuste aplicado por su administración. También remarcó que, aunque ministros y secretarios recibieron aumentos a fines de 2025 y comienzos de 2026, tanto él como la vicepresidenta quedaron excluidos de esas subas.

Las declaraciones del mandatario reavivaron una controversia iniciada en marzo de 2024, cuando se conoció un incremento del 48% para cargos jerárquicos que también lo alcanzaba. En aquel momento, Milei atribuyó la suba a un mecanismo automático vigente desde 2010 y ordenó revertirla mediante el Decreto 235/2024.

Durante el mismo discurso, pronunciado tras recibir un reconocimiento de Alberto Benegas Lynch, el presidente aseguró que la inflación “tarde o temprano va a ceder”. Aunque admitió que el 33% acumulado en los primeros meses de 2026 es un dato “horrible”, sostuvo que el Gobierno mantendrá su política económica “sin apartarse un ápice de la ortodoxia”. Además, atribuyó la aceleración inflacionaria al recrudecimiento de la guerra internacional y su impacto sobre el precio de los combustibles.

En la cena también se destacó la presencia del ex presidente Mauricio Macri, quien cambió de ubicación y decidió sentarse junto a diputados de su espacio político en lugar de permanecer cerca de funcionarios del gabinete nacional, con Manuel Adorni incluido.

Pese al discurso oficial sobre recuperación económica, las afirmaciones de Milei respecto de su salario y el ajuste continúan generando debate, especialmente en un contexto en el que los indicadores de pobreza difundidos por el INDEC contrastan con la narrativa económica del Gobierno.

Ante esta situación, solo se puede deducir que los dichos de Javier Milei son una estrategia penosa para apelar a la lástima popular y minimizar la escasez económica del pueblo argentino y los actos de corrupción de los funcionarios libertarios. Además, los anteriores mandatarios nacionales subsistían cómodamente, incluso en medio de crisis económicas más complicadas que las de ahora, debido a que no pagaban residencia, alimentos o servicios, ni tampoco lo hace el mandatario nacional actual. Por consiguiente, más que apelar a la lástima, el presidente libertario podría bajarse un poco su sueldo y usar ese dinero para financiar a los sectores de la sociedad más complicados económicamente y que necesitan una mejor estabilidad monetaria.

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